‘Carlos Choc, periodista comunitario, debió huir de su pueblo por las amenazas que recibió después de reportar sobre la contaminación de un lago y las protestas de la población contra una compañía de níquel en el Estor.

La empresa inició un proceso legal contra el comunicador que aún se mantiene y podría llevarlo a prisión. El caso hizo tanto ruido que la justicia indagó más sobre la compañía y en junio ordenó suspender las labores de la mina. Debido a esto el periodista sufrió más amenazas que nuevamente lo hicieron huir de su pueblo.’ (…)

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