‘El Protocolo La Esperanza es una iniciativa del Centro de Justicia y Derecho Internacional (CEJIL).

Nació en 2016, está en constante transformación y tiene como objetivo principal proporcionar una solución oportuna y efectiva para abordar las amenazas que enfrentan los defensores de los derechos humanos, periodistas, defensores públicos y otros grupos de personas encargadas de preservar las democracias y el pleno disfrute de los derechos humanos en todo el mundo.

Históricamente las amenazas contra los defensores de los derechos humanos se han utilizado como un medio de intimidación. A la postre, las autoridades no las investigan y los responsables no reciben castigo por sus actos de miedo. Estos hechos privan a los defensores de realizar su labor, amenazan la estabilidad de las instituciones democráticas y la aplicación de los derechos humanos en el continente.
En suma: la impunidad alimentando un ciclo interminable de violencia contra esta población.

Los gobiernos de varios países, si bien existen mecanismos de prevención y reducción de riesgos, rara vez son efectivos por múltiples razones: afectan la integridad del DRH protegido; la libertad de movimiento o la capacidad para trabajar en entornos grupales. Tampoco abordan las causas profundas del riesgo, la violencia y la estigmatización y, por lo tanto, no brindan una solución sostenible.

Teniendo en cuenta que existen pocas pautas para la investigación de amenazas contra defensores de derechos humanos, el Protocolo La Esperanza es un modelo para aquellos Estados del mundo que pretendan implementar políticas públicas para proteger a los defensores, más allá de los estándares internacionales desarrollados para la investigación de violaciones graves de derechos humanos.

El Protocolo La Esperanza es una hoja de ruta que establece el impacto individual y colectivo de las amenazas hacia los defensores en riesgo. Su aplicación busca contribuir en la lucha contra la impunidad por medio de estándares legales adecuados y/o medidas de política penal para facilitar el enjuiciamiento de los responsables.

Así mismo, desempeña un papel en el desarrollo de mecanismos de protección local que sean coherentes con la cultura y la etnia de cada comunidad. Pretende alentar a los Estados a desarrollar políticas de prevención; medir el cumplimiento de sus obligaciones internacionales; y establecer violaciones del derecho internacional, cuando corresponda.

Nuestro objetivo mayor es garantizar que haya #EsperanzaparaQuienesNosDefienden en todo el mundo.’

Visita el sitio web:

https://hope4defenders.org/?lang=es